Para que un disolvente pueda disolver un soluto, la interacción disolvente-soluto debe ser lo suficientemente fuerte para superar la energía de red, es decir la atracción entre las partículas en un sólido cristalino.

Disolventes altamente polares son necesarios para disolver compuestos ionicos, mientras la mayoría de los compuestos covalentes son solubles en disolventes de baja polaridad. La mejor manera de medir la polaridad molecular del disolvente es mediante la constante dieléctrica del compuesto. La constante dieléctrica hace referencia a la hábilidad del compuesto a distorsionar un campo electrostático. Los disolventes pueden ser clasificados como polares próticos -constante dieléctrica usulmente entre 50 a 100-; dipolar aprótico -constante dieléctrica entre 20 a 50-: o no polar -constante dieléctrica cercana a cero-. Existe otra catgoría conocida como disolvente iónico. Los disolventes iónicos son una clase de compuestos iónicos en los cuales el enlace iónico es demasiado débil por lo que estos disolventes son líquidos a temperatura ambiente o cercanas a ella.

Disolvente prótico polar.

Un disolvente protico contiene uno de los tres enlaces más polares H-F, O-H, o N-H. La solvatación ocurre por las fuerzas ion-dipolo entre el anion y el hidrógeno del disolvente y entre el catión y el fluor/oxígeno/nitrógeno del disolvente. La solubillidad dependera de que la atracción ion-dipolo sea más fuerte que la energía de red – la atracción electrostática entre cation y anión en la red cristalina.

Solvatación del cation Na por moléculas de agua.

Solvatación del cation Na por moléculas de agua.

Agua como disolvente.

Cuando hacemos referencia a que un compuesto iónico se disuleve en agua, el proceso en realidad es una disociación. El término disociación significa separación y es usado cuando un disolvente como agua separa los iones que componen un compuesto iónico. Un ejemplo, puede ser la disociación de hidróxido de sodio. La red cristalina de este sólido blanco contiene iones sodio e iones hidróxidos colocados de manera alternada. El proceso de disolución puede representarse como:

Na+OH-(s) → Na+(aq) + OH-(aq)

La disolución de un ácido inorgánico en agua ocurre por un proceso diferente. Los ácidos inorgánicos contienen enlaces covalentes. La disolución en agua resulta en ionización, la ruptura del enlace covalente resulta en la formación de un ion. Esto es, para que una ionización ocurra, la atracción ion-dipolo formada debe ser tan fuerte que el enlace covalente se rompa en sus ácidos moléculares. Este proceso es ilustadro con el caso del ácido hidroclorhídrico:

HCl(g) + H2O(l) → H3O+(aq) + Cl-(aq)

Debemos hacer incapie en la diferencia entre disolver en y reaccionar con. Por ejemplño, cuando se añade agua a óxido de sodio sólido, el solido desaparece justo como el hidróxido desaparece, pero en este caso, ocurre una reacción química:

(Na+)2O2-(s) + H2O(l) → 2 Na+(aq) + 2 OH-(aq)

Disolvente polar aprotico.

La función de disolventes aproticos  se da por ser fuertes ácidos o bases de Lewis. Frecuentemente son las bases de Lewis con pares libres que pueden ser atraídas hacia el catión, entre más pequeño el catión usualmente contribuira más a que se compartan mejor a la red cristalina. Por ejemplo, el cloruro de litio es soluble en acetona, (CH3)2CO. En este disolvente, el ión litio en disolución esta de hecho presente como el ion [Li(OC(CH3)2)4]+ con un par libre sobre cada oxígeno enlazado al ion litio.

Disolvente no polar.

Esta clase de disolvente no disolvera compuestos iónicos pero si disolvera una amplia variedad de especies covalentes sin carga. Por ejemplo, octasulfuro, S8, y tetrafosfóro, P4, ambos insolubles en agua pero solubles en disulfuro de carbono, CS2. En cada caso, la interacción entre soluto y disolvente es más grande que entre moléculas de los mismos elementos.